viernes, 17 de diciembre de 2010

MARIA Y ADVIENTO


María, humilde hija de nuestra estirpe,
circundada de belleza y de todas las gracias,
tú cristal purísimo, fuente incontaminada,
saliste de las manos creadoras de Dios
para dar inicio a tierras y cielos nuevos.

Tú, María, maravilla de Dios,
estás revestida del esplendor de santidad,
que siempre dona vida nueva
y lleva a nuestro mundo viejo
a los orígenes de la pura creación.

En ti, mujer humilde y acogedora,
la palabra eterna fija morada,
la humanidad entera conoce el gozo
de la liberación y de la esperanza;
y para todos se abre una estación de vida verdadera.

María, en este Adviento
que precede a la venida de tu Hijo,
haznos atentos a la Palabra que crea,
purifica y renueva,
que reconcilia, santifica y colma de gozo,
para que también en nosotros
el Verbo pueda hacerse carne.
Revístenos de tu vestidura de salvación,
regálanos un poco de tu luz de gracia y santidad
y haznos capaces de derramar
a nuestro alrededor
un poco de tu perfume, de tu belleza espléndida,
que sola salvará el mundo y lo unirá en la paz. (M.Q )

piratas con alma de heroes

superchula para los peques

jueves, 16 de diciembre de 2010

CUENTA ATRÁS

NOVENA DE NAVIDAD
Introducción para comenzar todos los días:
Guía: Comencemos nuestro encuentro suplicando al Señor que abra nuestro corazón y nuestra mente a la espera de su venida y digamos todos juntos:
Todos: ¡Ven, Señor, has resplandecer tu rostro sobre nosotros y estaremos salvados!

Día 1°: Anuncio Lejano.
Guía: “¡Cielos destilen el rocío, nubes, derramen al justo, ábrase la tierra y brote la salvación, y ella germine la justicia!.
Adán y Eva, engañados por la serpiente, habían desobedecido a Dios, pero como Padre amoroso y bueno, Dios les promete la salvación.
Lector: Lectura del libro del Génesis, cap. 3, vers. 1-6; 14-15.
Guía: Hagamos un momento de silencio para escuchar lo que Dios quiere decir a nuestros corazones.
Oración: Señor, Dios Padre Todopoderoso que por tu inmenso amor por el hombre no lo dejaste caído, sino que prometiste a tu mismo Hijo como Redentor, concédenos prepararnos dignamente a la celebración de tu venida.
Todos: AMÉN.
(se hacen las siguientes peticiones, a las que todos responden: “Te rogamos, Señor”)
1. Que todo el mundo te espere con fe.
2. Que tu bondad alcance hasta para los que no creen.
3. Que los cristianos demos testimonio del amor que nos das a través de tu Hijo Jesucristo.
4. (se pueden agregar otras peticiones)

Día 2°: Anuncio Profético
(introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno y del otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ven y muéstranos el camino de la salvación!
Muchos fueron los profetas que anunciaron la venida del Mesías. Muchos son los profetas que preparan la venida de Cristo en las almas. Oigamos al profeta Isaías:
Lector: Lectura del Profeta Isaías, cap. 7, vers. 13-17.
Guía: Hagamos un momento de silencio para escuchar lo que Dios nos dice en su Palabra.
Oración: Señor, Dios nuestro que a través de los profetas nos has anunciado la salvación, suscita en tu Iglesia muchos mensajeros de paz y de justicia. Por Cristo, nuestro Señor.
Todos: AMÉN.
(A las peticiones se responde: “Te lo pedimos, Señor)
1. Que los cristianos comprendamos que somos los profetas de hoy, danos valor de denunciar las injusticias y proponer los remedios.
2. Todos debemos de ser mensajeros de tu Evangelio, ayúdanos a anunciar tu mensaje no solo con la palabra, sino también con el testimonio.
3. Que la celebración de tu venida nos llene de tu paz.
4. (Se pueden incluir otras peticiones)

Día 3°: Anuncio Angélico
(Introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh Señor, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo!.
Llegado el tiempo señalado por Dios, un mensajero celestial llegó a María, quien se convirtió para nosotros en portadora de vida.
Lector: Lectura del Evangelio según San Lucas, cap. 1, vers. 26-37.
Guía: Meditemos en silencio la Palabra del Señor.
Oración: ¡Oh María, madre de los hombres, ayúdanos a preparar nuestro corazón para que pueda ser digna morada de tu Hijo. Por Cristo nuestro Señor.
Todos: AMEN.
(A cada petición se responde: “Te lo pedimos, Señor)
1. Señor, que todas las madres de familia sean como María, comunicadoras de virtudes.
2. Que todos los matrimonio vivan en tu amor.
3. Que nuestras comunidades y familias, esperen con fe tu venida.
4. (Se pueden agregar otras peticiones)

Día 4°: María comunica alegría y gracia
(Introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ven a librarnos, no tardes más!
El encuentro de María con su prima Isabel fue una comunicación de santidad: Juan
mensajero del Mesías, se alegró desde el seno de la madre y desde ese momento
comenzó a preparar el camino de su reinado. Nosotros también queremos ser mensajeros de Cristo.
Lector: Lectura del Evangelio, según San Lucas, cap. 1, vers. 39-45 y 56.
Guía. Meditemos la Palabra del Señor en silencio.
Oración: Señor, que la presencia de tu Madre santísima, la Virgen María, portadora de alegría y felicidad, se manifieste de forma patente sobre nosotros y sobre los cristianos.
Todos. Te lo pedimos, Señor. (Se responde igual a las siguientes peticiones)
1. Que todos los católicos seamos sal de la tierra y luz del mundo.
2. Que por nuestro testimonio, tu venida sea alegría para los tristes.
3. Que sepamos anunciarte a los que no te conocen.
4. (Se pueden agregar otras peticiones)

Día 5°: Anuncio de Juan, el Precursor
(Introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh llave de David y cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y en sombra de muerte!
Desde el seno de su madre, Juan Bautista se alegró sobremanera por Jesús. Más
tarde le precederá cumpliendo la misión de ser su precursor.
Lector: Lectura del Evangelio de San Lucas, cap. 3, vers. 1 y 3-6.
Guía: Hagamos silencio un momento, para meditar la palabra del Señor.
Oración: Señor, Dios nuestro, tú que elegiste a Juan como precursor de tu venida, hoy te pedimos que todo el pueblo cristiano sepa acoger el mensaje de tu Palabra.
Todos: Te lo pedimos, Señor. (Se responde igual a las siguiente peticiones)
1. Por los que están presos, para que brille en ellos la luz de la esperanza.
2. Por los jóvenes, para que sean realmente la esperanza del futuro.
3. Por los ancianos, que se sientan tomados en cuenta por los demás, y que puedan
enriquecernos con su experiencia.
4. Por los niños, que crezcan en sabiduría y gracia.
5. (Se pueden incluir otras peticiones)

Dia 6°: Jesús, Obediente y Pobre Desde Antes de Nacer.
(Introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia, ven a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte!
Jesús, desde antes de nacer practicó la obediencia y la pobreza juntamente con sus padres.
Lector: Lectura del Evangelio según San Lucas capítulo 2, vers. 1-5; ó Lc 1, 46-55.
Guía: Esperemos que la palabra de Dios penetre en nuestro corazón.
Oración: Señor, humildemente te ofrecemos nuestras acciones, santifícalas dándoles el valor redentor y acrecienta nuestra fe para que, como José y María, también nosotros sepamos discernir los signos de los tiempos.
Todos: Te lo pedimos, Señor (se responde igual a las siguientes peticiones)
1. Por los gobernantes, para que desempeñen su trabajo según el Evangelio.
2. Por el Papa, los Obispos y sacerdotes, para que iluminados por el Espíritu Santo, sepan interpretar la voluntad del Padre que los guía.
3. Que tu venida sea una buena razón para que nos unamos todos como hermanos.
4. (Se pueden incluir otras peticiones)

Día 7°: Los Suyos no lo Recibieron
(Introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh rey de las naciones y deseado de los pueblos, piedra angular de la Iglesia, que haces de todos los pueblos uno sólo, ven a salvar al hombre que formaste de la tierra!
Nos cuesta trabajo creer, pero para Dios no hubo lugar en la posada. El rey de gloria y del mundo, nació en la más extrema pobreza.
Lector: Lectura del Evangelio según San Lucas, capítulo 2, vers. 6 y 7.
Guía: Hagamos silencio para escuchar lo que la Palabra de Dios dice a nuestro corazón.
Oración: Señor, te esperamos, ven a salvarnos, apiádate de nosotros y perdónanos la multitud de veces que te hemos rechazado.
Todos: Perdón, Señor (Se responde igual a las siguientes peticiones)
1. Por las veces que hemos deformado tu presencia.
2. Por las veces que hemos rechazado a nuestros hermanos.
3. Por las veces que nos hemos rebelado ante situaciones de pobreza.
4. Por nuestros actos de egoísmo.
5. (se pueden incluir más peticiones)

Día 8°: Dios Enaltece lo Pequeño
(Introducción como el primer día)
Guía: ¡Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro!.
El camino que José y María hicieron a Belén nos recuerda nuestro peregrinar hacia la Casa del Padre.
Lector: Lectura del profeta Miqueas, capítulo 5, vers. 1-4; ó, Mateo 25, 34-42.
Guía: Meditemos la Palabra de Dios en silencio.
Oración: Señor, nuestro caminar por este mundo, a veces se torna difícil debido a
circunstancias adversas. Hoy queremos pedirte pro todas aquellas personas que de algún modo nos han ayudado a descubrir tu voluntad a través de los acontecimientos de la vida de todos los días.
Todos: Te lo pedimos, Señor. (Se responde igual a las siguientes peticiones)
1. Que nuestros sacerdotes sean liberados de las seducciones del mundo y en cambio se entreguen a su santificación.
2. Que todos los padres de familia reciban con abundancia tu luz.
3. Que nuestros amigos reciban tu bendición.
4. (se pueden agregar otras peticiones)

Día 9°: Los Ángeles, Mensajeros del Cielo
(Introducción como el primer día)
Guía: Hoy, ha nacido Jesucristo, hoy ha aparecido el Señor, hoy en la tierra cantan los ángeles, se alegran los arcángeles, hoy saltan de júbilo los justos, diciendo: “Gloria a Dios en el Cielo” los ángeles anuncian a los pastores que Jesús, su Salvador, ha nacido. Aquí y ahora, en qué sentido viene a nosotros como Salvador?
Lector: Lectura del Evangelio según San Lucas, capítulo 2, vers. 8 a 16; ó Lc 2, 6-7.
Guía: Hagamos un momento de silencio para escuchar en nuestro corazón la voz de Dios.
Oración: Señor, te damos gracias por habernos dado la luz de la fe. Te pedimos ahora nos concedas el don de poder corresponder a todos los beneficios de ti recibidos y acelerar en nosotros tu venida.
Todos: AMÉN.
(A cada petición se responde: “Ven Señor Jesús)
1. Para que nos encuentres dispuestos a seguirte.
2. Para que los afligidos, los oprimidos y los pobres sean salvados.
3. Para que todos los hombres te reconozcan.
4. (se pueden agregar otras peticiones)

la primera navidad

JUAN EL MOLINERO

miércoles, 15 de diciembre de 2010

villancicos

El villancico es una de las manifestaciones más antiguas de la lírica popular castellana que en sus orígenes consistía en una breve canción estrófica con estribillo que solía tener el esquema aBccaB. Su melodía principal se hallaba en la voz superior y normalmente estaba destinado a ser ejecutado por un solista al que le acompañaban dos o tres instrumentos. Apareció en el siglo XV y su denominación se refire a la lengua vulgar que se apoyaba en las formas estróficas responsoriales como el virelai, el zéjel, la ballata o las cantigas paralelísticas. Las primeras fuentes documentales están en el Cancionero de Stúñiga (ca. 1458) y el Chanssonier d’Herberay (ca. 1463), el Cancionero de la Colombina y el Cancionero musical de Palacio (estos son posteriores)... Juan del Encina (finales del siglo XV) que fue el autor más representativo del género, en sus composiciones utilizaba el tiempo binario y el ternario para aquellas obras que tenían una temática popular. El villancico de esta época ya alternaba coplas con estribillo.

Hacia el siglo XVI las autoridades eclesiásticas consideran la conveniencia de introducirlo en la liturgia para acercar al pueblo los misterios de la Fe católica. Entonces va cambiando la temática del amor cortés y se centra en temas de tipo religioso. Así a principios del XVII se utiliza en los responsorios de maitines de las principales fiestas litúrgicas como la Navidad, Hábeas Christi, Asunción, santos locales, Epifanía, Trinidad, etc. convertiéndose en un obligado ejercicio para acceder al magisterio de capilla, en una de las principales obligaciones compositivas del maestro de capilla para las principales fiestas del calendario litúrgico. Durante este siglo los villancicos se hacen cada vez más frecuentes a pesar de las prohibiciones "conservadoras" que denuncian el villancico con forma de diálogo de pastores que eran un excelente pretexto para divertidas parodias en las que se hacía la burla correspondiente de personajes arquetípicos.
Este villancico del XVII tiene una gran complejidad técnica y formal aumentándose el número de voces incluso hasta ocho distribuidas en dos coros dispuestos en diferentes lugares de la catedral y acompañados con instrumentos como el arpa, el violón y el órgano. Los villancicos de este siglo nos han llegado en manuscritos de borrador y en hojas sueltas para cada voz dejando de lado la escritura de facistol para este tipo de género.

La música del siglo XVIII está marcada por la influencia italiana... (nota: las arias da capo y el estilo compositivo de la ópera seria traen un aumento en la plantilla de las orquestas de las capillas catedralicias y una mayor exigencia interpretativa amen de una desmedida inversión no rentabilizaban en sus resultados prácticos)Aún así, los villancicos seguirán teniendo las características populares de siempre naunque se utilicen en contextos litúrgicos con fines didácticos... Poco a poco se van introduciendo elementos teatrales en las iglesias buscando provocar en el pueblo afectos muy diferentes a la contemplación divina que se conseguía con el viejo estilo polifónico. Compositores importantes de este periodo han sido el padre Antonio Soler, Antonio de Literes y José de Torres. Pero estas influencias italianizantes provocaron que el villancico fuera definitivamente proscrito de la liturgia a finales de este siglo XVIII, de tal manera que en el siglo XIX los villancicos desaparecen de la liturgia sustituidos por los tradicionales responsorios gregorianos. Con todo el patrimonio de villancicos será almacenado en los archivos catedralicios, gran parte del cual aún está por publicar.

Hoy ya estamos acostumbrados en estas fechas a oír estructuras las melodías facilonas y poco elaboradas ligadas al fomento del consumismo... la publicidad utiliza la musica de los villancicos desde el mes de noviembre, amplíando así el periodo navideño y de copmpras de forma considerable.

JMJ 2011

martes, 14 de diciembre de 2010

Historias de angeles 2

Los ojos de Maria
Los ángeles vimos su retrato antes que nadie. Después de la caída de Lucifer, cuando el mundo era sólo un caos informe, antes de que nacieran las galaxias, Dios nos lo mostró en lo alto del Cielo, como una primicia.
El firmamento era un lienzo azul infinito sembrado de estrellas plateadas recién nacidas. Sobre ese tapiz, el pincel de Yahvé fue haciendo presente poco a poco a la criatura más hermosa que habíamos visto jamás. Era una figura grandiosa que parecía pisar con sus pies descalzos la línea del horizonte. Lucía un vestido muy simple, blanco como un serafín y engarzado en piedras preciosas que emitían luces de colores. Sobre su cabeza, Dios, con una sola pincelada, creó un velo de oro que nos ocultaba parte de su rostro, pero no sus ojos.
Los ojos de María. Nunca habíamos visto unos ojos humanos. Conocíamos la mirada ardiente de Yahvé, que traspasa y enciende como un rayo irresistible. Es de fuego esa mirada que endiosa todo lo que toca. Se comprende que los hombres algunas veces traten de huir de ella, sin comprender que en ella está su salvación. Sin embargo los ojos de la Señora eran diferentes. Sé que soy torpe; no tengo ningún punto de referencia que me ayude a describirlos. Ignoro si eran negros, verdes o azules. Sé que brillaban tenuemente, que acariciaban como las alas de un ángel y que también sonreían.
Entonces habló Yahvé:
―Será mi Hija, mi Esposa y mi Madre. Será también vuestra Reina y Señora; la más preciosa, la criatura más cercana a mí. Vendrá en Nazaret a su tiempo, como una flor que nadie podrá mancillar. Su corazón será el mío; sus entrañas, mi hogar. La llamarán de mil maneras: cada pueblo le dará un nombre para sentirla más cerca y poder tutearla. Yo la he llamado ya “Llena de Gracia”.
Cuando llegue el final de los tiempos, volveréis a verla como ahora, coronada de estrellas, con la luna a sus pies, en lo alto del Cielo.
Inmediatamente el lienzo desapareció, y Dios continuó su trabajo


Los viajes de Maria
Cuando San Gabriel nos hizo notar que la casa de Nazaret corría peligro inminente de ser destruida por los mamelucos, los demás ángeles pensamos que había que tomar medidas urgentes. Estábamos, para que os hagáis una idea, en los últimos años del siglo XIII.
Nosotros no tenemos costumbre de interferir en la historia de los hombres; nos limitamos a interceder ante el Señor ―que no es poco― para que Él mueva los corazones y enderece lo que está torcido, si es su voluntad; pero en aquella ocasión nuestra súplica a Yahvé estuvo bien cargada de razones y también de vehemencia:
―¡Señor, es tu casa; aquella en la que viviste durante treinta años…!
―Mi casa es el seno de mi Madre ―nos respondió―, y ella nunca dejará de estar a mi lado. ¡Qué importa que desaparezcan unas pocas piedras!
―Para tu Madre, esas piedras representan todos sus recuerdos de niña, la visita del Arcángel, tus juegos cuando eras pequeño, el taller de José… Son piedras santas. Allí el Verbo se hizo carne…
―¿Y qué queréis que haga? Son los hombres quienes deben defender esas reliquias.
En ese momento, con una sonrisa en los labios, como quien propone una travesura, la Virgen María preguntó en voz muy baja:
―¿Y por qué no las cambiamos de lugar?
Así fueron las cosas. A la Señora le gustan los viajes y no le importa deslumbrar a los hombres de vez en cuando con milagros líricos y domésticos que ella firma con un inequívoco toque femenino. Sólo a María se le pudo ocurrir la fantástica idea de viajar a Zaragoza desde Israel para consolar a un pobre predicador que no conseguía hacerse entender por los aragoneses. Los ángeles estamos acostumbrados a estas cosas: a un rosal que florece a destiempo, a un aroma de flores que acompaña a sus apariciones en la tierra, a un agua que lava las heridas del cuerpo y del alma, a un retrato de María grabado en la tilma de un indio mexicano… Por eso, cuando habló de trasladar su casa de sitio, comprendimos que el problema estaba resuelto.
El espacio aéreo europeo estaba abierto. Volamos a cinco mil pies de altura y, antes de llegar a nuestro destino, hicimos escala en Dalmacia. Al fin llegamos a un precioso campo de laureles al que llamamos Loreto.
Esta es la historia. Ahora los hombres se sorprenden al comprobar que esas piedras nada tienen que ver con su entorno y que son iguales en todo a las de otras casas de Nazaret. Y no comprenden que en realidad son muy distintas: aquí a todas horas hay aleteos de ángeles que peregrinan a la casa de su Reina. Aquí aún resuena el eco de sus palabras: “yo soy la esclava del Señor. Hágase en mí tu Palabra”.