martes, 26 de noviembre de 2013

The Omega Man

Cuando el destino nos alcance (Soylent Green)

lunes, 25 de noviembre de 2013

mentiras abortistas

... en estos últimos años, los descubrimientos científicos acerca del comienzo de la vida son de tal precisión y jerarquía que no se puede ignorarlos, o negar esas certezas. A modo de ejemplo —entre muchos— dos o tres hallazgos de la biología y la genética absolutamente concluyentes: En el cigoto, la primerísima forma de vida unicelular, fruto de la unión de óvulo y espermatozoide, ahí, ya están activos siete genes. Pensemos que esa célula es además la más especializada que pueda existir, en el sentido de que ninguna otra célula poseerá jamás las mismas instrucciones a lo largo de la vida del individuo que acaba de ser creado. Debemos decir que a partir de la formación del cigoto y en el proceso que sigue a partir de ahí, la célula primordial tiene autonomía para auto duplicar el material genético, además lo hace siguiendo pasos coordinados de complejidad creciente y mediante una progresiva diferenciación hacia formas cada vez más complejas y siempre con una orientación definida que ni se puede detener ni puede retroceder hacia etapas anteriores. Es decir que a partir del conocimiento de la dinámica del desarrollo embrional se puede ver que desde el inicio se trata de un organismo autónomo poseedor de todas las herramientas para alcanzar su pleno desarrollo. Por si esto no alcanzara, el genetista inglés Jeffrey a fines de los noventa hizo un descubrimiento realmente extraordinario, él probó que a partir del estadio de 3 (TRES) células ese individuo es único, rigurosamente diferente de cualquier otro individuo. Él fue quien descubrió la denominada huella digital de ADN contenida en las partes del ADN que no contiene genes y demostró que la posibilidad que se repita esa huella en otro individuo es un número casi inexpresable, y dificultosamente imaginable, tanto así como uno en 5000 billón de billones. El último argumento que mencionaremos, tiene que ver con la inmunidad celular. Específicamente con las llamadas moléculas HLA (Human Leucocyte Antigen). Carossella, un científico argentino radicado en Francia, descubrió que, pocos días después de que se forma el cigoto y antes de que se implante, en el cuerpo materno se origina la molécula HLA-G que permite la implantación del huevo fecundado en el útero, sin que lo destruyan las células defensivas maternas. Es decir que el cuerpo de la madre reconoce en el feto características inmulógicas claramente distintas a las suyas y sus defensas lo destruirían a no ser por la molécula HLA-G que permite la tolerancia feto maternal. Bastarían estas tres referencias científicas para acabar con tanta mentira repetida hasta el hartazgo. Una de sus ficciones preferidas, es la que dice que la mujer con su cuerpo hace lo que quiere, —la ciencia, recién lo vimos, demuestra todo lo contrario— que no es su sino otro cuerpo y otra persona, nueva y distinta lo que está en su vientre. Si hasta dentro del fatigoso repertorio de payadas y mentiras, se las ingeniaron para incluir al pensamiento mágico. Parece que, según esta gente, llegado a un determinado número de semanas de gestación, acaso por obra y gracia de algún encantamiento, surge un ser humano. Lo que antes era un montón de células, una nada, ahora, de golpe, es un hombre. A nadie puede escapar lo ridículamente absurdo del planteo, que ignorando las certezas o negando las evidencias biológicas, es lo mismo, intentan ponerle distintas fechas al comienzo de la vida, exclusivamente para acomodar el momento del aborto a lo que les convenga, ó les venga en gana. Es evidente que también el odio miente. Pero es que también los datos epidemiológicos dicen otra cosa respecto a proteger la salud de la madre. En Irlanda, por ejemplo, donde el aborto es ilegal casi siempre, la tasa de mortalidad materna es 5 por cada cien mil nacidos vivos, tres veces inferior a la de Reino Unido, 13 por cien mil nacidos vivos, y a la de Estados Unidos, 17 por cada cien mil nacidos vivos, países en los que aborto es ampliamente permitido... Naturalmente esta breve información científica no pretende abarcar en su totalidad un tema de esta magnitud y gravedad. Si dar algunos elementos para tratar de desenmascarar tanta falsedad agresivamente repetida sin otro propósito que justificar un crimen.El registro Eurocat informa que en Francia el 96% de los fetos Down es abortado. Al respecto hace pocos años un diputado parisino declaraba. “La verdadera pregunta que me hago es por qué queda ese 4 por ciento”. Está claro que el hombre sin Dios, parece estar recorriendo todas las profundidades del horror y todo indica que se siente cómodo y hasta satisfecho en ese territorio. Esa progresiva acentuación del espanto que se acercaba, la percibía Salvatore Quasimodo: “Eres aún aquel de la piedra y de la honda, hombre de mi tiempo. Yo te he visto, dentro del carro de fuego. Te he visto, con tu ciencia exacta dispuesta al exterminio. Eras tú, sin amor, sin Cristo”.

domingo, 24 de noviembre de 2013

sábado, 23 de noviembre de 2013

tela con la abortera

Nosotros avisamos con tiempo. TODOS LOS 25 SON DIAS PRO VIDA. Unete a la velada frente a la clinica Acuario

Los votantes de Albuquerque (Nuevo México, Estados Unidos) han rechazado, por un 55% de votos frente al 45%, laprohibición de los abortos de más de 20 semanas que había decretado el ayuntamiento.

Así que el abortorio llamado Southwestern Women´s Options [Opciones para las Mujeres del Suroeste], situado en esa ciudad, podrá seguir su tarea. Está especializado en abortos tardíos, y opera con impunidad al amparo de las permisivas leyes de dicho estado. Barack Obama es uno de los grandes valedores de este negocio, y como senador y como presidente ha hecho cuanto ha estado en su mano para evitar que estas prácticas sean prohibidas. En su momento recogimos en ReL 
las instrucciones que dan a las madres que acuden a esta clínica, incluido el terrorífico "no te mires abajo" que les aconsejan.

Entonces fueron cazados por una cámara oculta, y de nuevo 
Live Action, el 8 de noviembre, ha podido "colar" una mujer embarazada para evidenciar la frialdad y el cinismo («desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables», según la definición de la Real Academia) con que se atiende cada caso.

Abajo ofrecemos el vídeo completo, del que transcribimos los momentos más significativos.

00.31 (Recepcionista, quien explica que el procedimiento abarca una semana.) Serán 8.000 dólares. ¿Sigue sentada en su silla? [Risas] Y cada semana de más que dure el proceso, serían 1.000 dólares más.

00.57 (Consejera) Está usted de 27 semanas, 6 meses de embarazo.

1.06 (Consejera) Sí, está desarrollado. En términos de supervivencia, tendría dificultades y necesitaría asistencia en una incubadora. Pasaría un tiempo en el hospital antes de que pudieses llevártelo a casa.

1.37 (Abortera [doctora Carmen Landau, becada en Cuba]) Día uno. Le ponemos una inyección para que su corazón deje de latir, ¿ok?

2.06 (Consejera) Se le inserta [la aguja que succionará el cerebro para facilitar la salida del feto] en la base del cráneo.

(Madre) ¿Y él siente algo?

[El vídeo de Live Action introduce un cuadro donde se explica que todos los mecanismos que permiten al feto sentir dolor están desarrollados no más tarde de las 20 semanas.]

(Consejera) Eh, verás, no estoy... no estoy segura. Hum... Sería, bueno... No lo creo... No sé si está lo bastante desarrollado para sentirlo... Podría ser... ¿Esa idea te molesta?

(Madre) Sí, un poco, supongo. ¿Y a ti?

(Consejera) [Risas] Eh, bueno... creo que es... eh... necesario para el procedimiento, y en última instancia... eh... es más seguro y la forma más humana de hacerlo. Porque... eh... no podemos dar a luz un niño... vivo. [Risas]

(Madre) O sea, que es como tener un niño... pero un niño muerto.

(Consejera) Un "stillborn".

(Madre) ¿Qué es un "stillborn"?

(Consejera) "Stillborn" es un niño muerto.

3.10 (Madre, a la abortera) ¿Ha hecho usted esto antes con personas en mi si[tuación]?

(Abortera) Sí, montones de veces.

(Madre) Lo ha hecho montones de veces...

(Abortera) Sí.

(Madre) Ok.

(Abortera) Sí, sí. Vienen personas de todo el país y de todo el mundo a nuestra clínica, porque en la mayor parte de los sitios no puedes conseguir un aborto de más de 24 semanas. Así que vemos mucha gente que están realmente muy avanzadas en su embarazo. Las leyes de Nuevo México no ponen muchas pegas.

viernes, 22 de noviembre de 2013

pelicula de

Iremos a verla TODOS y será en el ABC Park el dia 5 de diciembre

jueves, 21 de noviembre de 2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Girolamo Savonarola

Como estamos estos dias con los macabeos y en el cole tengo a los mayores en mi atención pastoral, les dedico estas líneas por Gilbert Keith Chesterton... Savonarola es un hombre al que seguramente no comprenderemos hasta que sepamos cuánto horror puede haber en el corazón de la civilización. Esto no lo sabremos hasta que estemos civilizados. En cierto sentido es de esperar que nunca comprendamos a Savonarola. Los grandes libertadores han salvado a los hombres de calamidades que todos reconocemos como males, calamidades que son viejos enemigos de la humanidad. Los grandes legisladores nos salvaron de la anarquía; los grandes físicos, de la peste; los grandes reformadores, del hambre. Pero hay un mal inmenso e insaciable comparado con el cual estos son simples molestias, la más terrible maldición que puede abatirse sobre hombres y pueblos, un mal sin nombre al que llamamos satisfacción. Savonarola no nos salvó de la anarquía, sino del orden; no nos salvó de la peste, sino de la parálisis; no nos salvó del hambre, sino del lujo. Los hombres como Savonarola adivinaron la tremenda realidad psicológica que hay detrás de la mente de cada hombre, pero a la que nunca se ha dado un nombre: que la vida fácil es el peor enemigo de la felicidad, y la civilización, el fin potencial del hombre. Pues creo que el vehemente desafío que Savonarola lanzó a la suntuosidad de su época iba mucho más allá de la simple cuestión del pecado. Los modernos admiradores racionalistas de Savonarola, de George Eliot para abajo, hacen no poco hincapié en la legítima justificación ética de su furia, en el carácter espantoso y extravagante de los crímenes que ensangrentaban los palacios del Renacimiento. Pero no necesitan insistir tanto en que Savonarola no era un asceta, en que no hizo más que identificar las negras manchas de maldad con la beata clarividencia de un miembro de la Sociedad Ética.(°La Ethical Society o Ethical Culture fue un movimiento ético, educativo y religioso fundado en 1879 por Felix Adler que afirmaba los principios éticos como base de una vida plena y cuyos miembros se comprometían a ayudarse a ser mejores y a hacer el bien.) Sin duda odió la civilización de su tiempo y no simplemente sus pecados; y por eso fue mucho más profundo que ningún moralista moderno. Vio que los pecados mismos no eran los únicos males: que robar joyas, envenenar vinos y pintar cuadros obscenos eran simplemente los síntomas; que la enfermedad era la completa dependencia de las joyas, el vino y los cuadros. Es este un hecho que se olvida constantemente al juzgar a ascetas y puritanos del pasado. Denunciar los deportes inofensivos no siempre implica un odio ignorante por lo que solo un moralista estricto llamaría pernicioso. A veces implica un odio muy clarividente por lo que el mismo moralista estricto llamaría inofensivo. Los ascetas van a veces por delante de los demás, tanto como por detrás. Ese fue al menos el odio de Savonarola. No luchó contra los pecados triviales, sino contra la beatitud descreída e ingrata, contra la costumbre de la felicidad, el pecado místico por el cual toda creación es derribada. Predicaba esa severidad que es el sello distintivo de la juventud y la esperanza. Predicaba ese espíritu atento, ágil y alerta que tan necesario es para conseguir placer como para conseguir santidad, que tan indispensable es en un amante como en un monje. Un crítico ha señalado justamente que Savonarola no pudo oponerse realmente al arte porque era amigo de Miguel Ángel, Botticelli y Luca della Robbia. Lo cierto es que esa purificación y austeridad es incluso más necesaria para apreciar la vida y la risa que para ninguna otra cosa. No dejar que ningún pájaro pase inadvertido, fijarse pacientemente en cada piedra y en cada hierba, almacenar en la mente un ocaso tras otro, requiere disciplina en el placer y educación en la gratitud. La civilización que rodeaba a Savonarola era una civilización que había tomado ya el mal camino; el camino que lleva a inventar sin fin y a no descubrir nada, en el que lo nuevo se vuelve viejo con velocidad pasmosa, pero en el que lo viejo nunca se vuelve nuevo. La monstruosidad de los crímenes del Renacimiento no era señal de imaginación, sino, como toda monstruosidad, de pérdida de imaginación. Solo cuando dejamos de ver a un caballo como es, inventamos un centauro; solo cuando un buey deja de sorprendernos, adoramos al diablo. Lo diabólico es el estimulante de las imaginaciones estragadas, el etilismo del artista. Savonarola se consagró a la más ardua de las tareas, la de hacer que los hombres volvieran atrás y se maravillaran de las cosas sencillas que habían aprendido a ignorar. Es curioso que la menos popular de todas las doctrinas es la que enseña que la vida normal es divina. La democracia, de la que Savonarola fue tan fogoso exponente, es el más arduo de los evangelios; nada nos asusta tanto como el que decreten que todos somos reyes. El cristianismo, que Savonarola identificaba con la democracia, es el más arduo de los evangelios; nada nos infunde tanto miedo como el que nos digan que somos hijos de Dios. Savonarola y su república cayeron. La droga del despotismo fue administrada al pueblo y el pueblo olvidó lo que había sido. Hoy día hay quienes tienen un respeto tan extraño por el arte y las letras y por los solos hombres de genio, que consideran que el reinado de los Medici constituyó un progreso con respecto al de la gran república florentina. De estas personas y de su civilización debemos tener miedo hoy día. En muchas partes vemos los mismos síntomas que provocaron la ira de Savonarola: un hedonismo más ahíto de felicidad que un inválido de dolor, un sentido artístico que recurre al crimen porque ha agotado la naturaleza. En muchas obras modernas hallamos velados y horribles indicios de un sentido de la belleza de la sangre, de la poesía del asesinato, que es propiamente renacentista. La imaginación agotada y depravada no ve que un hombre vivo es más dramático que un hombre muerto. Y emparejado con ello va, como en tiempos de los Medici, el dejarse caer en los brazos del despotismo, el desear al hombre fuerte que es desconocido entre los hombres fuertes. Se adora al héroe dominante como lo adoran los lectores de Bow Bells Novelettes, y por la misma razón: un profundo sentimiento de debilidad personal.(°Bow Bells Novelettes fue una revista semanal especializada en literatura melodramática para las clases trabajadoras, que se consideró ejemplo de lectura corruptora. En Herejes (1905) dice Chesterton: «Nietzsche y Bow Bells Novelettes tienen evidentemente el mismo carácter fundamental; ambos adoran al hombre alto de bigotes rizados y fuerza hercúlea, y ambos lo adoran de manera un tanto femenina e histérica. Pero aun en esto la Novelette mantiene su superioridad filosófica, porque atribuye al hombre fuerte esas virtudes que suelen ser propias de él, como la pereza, la bondad y una casi temeraria benevolencia, así como una gran aversión a herir al débil»). Esta tendencia a delegar nuestros deberes se apodera de nosotros, y ese es el espíritu de la esclavitud, lo mismo si para sus serviles tareas emplea a siervos como a emperadores. Contra todo esto alzó el clérigo republicano su incesante protesta, prefiriendo fracasar a que el rival triunfase. La alternativa sigue siendo él o Lorenzo, la responsabilidad de la libertad o el libertinaje de la esclavitud, los peligros de la verdad o la seguridad del silencio, el placer del esfuerzo o la fatiga del placer. Los partidarios de Lorenzo el Magnífico están sin duda entre nosotros, hombres para quienes las naciones y los imperios existen solo para satisfacer el momento, hombres para los que la última y tórrida hora del verano es mejor que una larga primavera invernal. Tienen un arte, una literatura, una filosofía política que solamente valen por su efecto inmediato en los gustos, no por lo que prometen del destino del espíritu. Sus estatuillas y sonetos son obras perfectas y acabadas, comparadas con las cuales Macbeth es un fragmento y el Moisés de Miguel Ángel un esbozo. Para ellos sus campañas y batallas son siempre victoriosas, y César y Cromwell lloran por mil humillaciones. Y al final de todo ello está el infierno de no oponer resistencia, de la infinita molicie, en el que la naturaleza toda cae en la locura y el aposento de la civilización deja de ser un mullido apartamento para convertirse en una celda acolchada. Savonarola previó esta última y la peor de las miserias humanas, y dedicó todas sus colosales energías a encarrilar a la humanidad. Pocos lo entendieron; para unos era un loco, para otros un charlatán, para otros un enemigo de la alegría. No lo habrían entendido aunque se lo hubiera explicado, aunque les hubiera dicho que lo que quería era salvarlos de la catástrofe de una satisfacción que había de acabar juntamente con las alegrías y las penas. Pero hoy día hay quienes perciben el mismo silencioso peligro y oponen la misma silenciosa resistencia. También se cree que luchan por algún trivial escrúpulo político. El señor Hardy dice, en defensa de Savonarola, que el número de obras de arte que se destruyeron en la Hoguera de las Vanidades ha sido exagerado. Confieso que espero que la pira contuviera montones de incomparables obras maestras si el sacrificio hizo que aquel momento único fuera más real. De una cosa estoy seguro: de que Miguel Ángel, amigo de Savonarola, habría hecho con sus propias estatuas una pila y las habría reducido a cenizas de haber sabido que el resplandor que se proyectaba en el cielo era el alba de un mundo más joven y sabio.