lunes, 17 de enero de 2011
de dioses y hombres
con el drama de los monjes, se ve claramente lo que es el islam y la
diferencia con los fundamentalistas...
y AHORA A DISFRUTAR DEL LAUREADO FILM
viernes, 14 de enero de 2011
SANTO SUBITO
Prensa italiana especula sobre inminente firma de decreto de beatificación de Juan Pablo II
ROMA, 12 Ene. 11 / 11:02 am (ACI)
Diversos medios italianos publicaron hoy que los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos aprobaron ayer el milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II y aseguran que solo falta la firma del Papa Benedicto XVI en el decreto de beatificación.
El vaticanista del diario Il Giornale, Andrea Tornielli, señala que los miembros de la Congregación para las Causas de los Santos se reunieron ayer por la mañana en la sede de este dicasterio y "examinaron y aprobaron el milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II".
ESte milagro, recuerda Tornielli, consiste en la curación de una religiosa francesa, la hermana Marie Pierre, que padecía de Parkinson, luego que su comunidad pidiera la intercesión del Papa peregrino.
Al mismo tiempo, el vaticanista Marco Tossati del diario La Stampa señala hoy en su blog que la beatificación de Juan Pablo II podría suceder en abril u octubre de este año, "como ya anunciaban desde hace un tiempo fuentes en Polonia".
Tossati considera dos fechas para la eventual ceremonia beatificación: el 2 de abril, día en que falleció Karol Wojtyla en el año 2005, o el 16 de octubre, aniversario del inicio de su pontificado en 1978.
La agencia ANSA agrega que "al parecer el sábado próximo el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato, podría presentar al Papa el decreto de beatificación de Juan Pablo II" para firmarlo y establecer la fecha de este esperado evento.
de lo que sabiamos todos -superPapa- a lo que no sabiamos...
ROMA, 12 Ene. 11 / 11:02 am (ACI)
Diversos medios italianos publicaron hoy que los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos aprobaron ayer el milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II y aseguran que solo falta la firma del Papa Benedicto XVI en el decreto de beatificación.
El vaticanista del diario Il Giornale, Andrea Tornielli, señala que los miembros de la Congregación para las Causas de los Santos se reunieron ayer por la mañana en la sede de este dicasterio y "examinaron y aprobaron el milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II".
ESte milagro, recuerda Tornielli, consiste en la curación de una religiosa francesa, la hermana Marie Pierre, que padecía de Parkinson, luego que su comunidad pidiera la intercesión del Papa peregrino.
Al mismo tiempo, el vaticanista Marco Tossati del diario La Stampa señala hoy en su blog que la beatificación de Juan Pablo II podría suceder en abril u octubre de este año, "como ya anunciaban desde hace un tiempo fuentes en Polonia".
Tossati considera dos fechas para la eventual ceremonia beatificación: el 2 de abril, día en que falleció Karol Wojtyla en el año 2005, o el 16 de octubre, aniversario del inicio de su pontificado en 1978.
La agencia ANSA agrega que "al parecer el sábado próximo el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato, podría presentar al Papa el decreto de beatificación de Juan Pablo II" para firmarlo y establecer la fecha de este esperado evento.
de lo que sabiamos todos -superPapa- a lo que no sabiamos...
Yo quisiera ser civilizado como los animales
viene la fiesta de Sant Antoni del Porquet. Como el progreso y la civilizacion deben ir juntos...
Y aprendiendo de ellos, ved
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crisis,
noticias,
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persecucion,
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miércoles, 12 de enero de 2011
Vamos a mejor
aunque a veces nos de por teñirlo todo de negro...
Aquí un anuncio -publicidad- pero con muy buena onda
Estamos dentro de una batalla espiritual enorme. Lo primero que ha de hacer el cristiano es enterarse de ello. Y obrar en consecuencia: «vigilad, pues, en todo tiempo y orad, para que podáis evitar todo esto que ha de venir, y comparecer ante el Hijo del hombre» (Lc 21,36).
No puede el hombre mantenerse ajeno a esa batalla, en una neutralidad distante y pacifista: «el que no está conmigo está contra mí» (Lc 11,23).
Hay dos bloques mundiales enfrentados. De un lado, guiados y dominados por el diablo, están los que afirman: «no queremos que Él reine sobre nosotros» (Lc 19,14).
Y del otro, guiados y animados por el mismo Cristo, los que quieren y procuran: «venga a nosotros tu Reino».
Unos quieren «ser como dioses, conocedores del bien y del mal» (Gén 3,5) y creen, como dice el Beato Pío IX, que «la razón humana, sin tener para nada en cuenta a Dios, es el único árbitro de lo verdadero y de lo falso, del bien y del mal; es ley de sí misma; y bastan sus fuerzas naturales para procurar el bien de los hombres y de los pueblos» (Syllabus 1864,3).
Los otros quieren regirse por la ley de Dios, expresada en la ley natural y revelada plenamente en Cristo: «hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo».
Y el hombre, la familia, los pueblos, en medio de estos dos bloques irreconciliables, han de elegir de qué parte van a combatir. No es posible mantener una neutralidad ajena a esa guerra inmensa. Muchos cristianos moderados lo intentan, pero solo consiguen hacerse cómplices del mundo, reforzando en él así las fuerzas del diablo. Todos los discípulos de Cristo hemos de saber que la Iglesia peregrina es necesariamente una Iglesia militante.
La meditación de las dos banderas, en los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, expone muy claramente la batalla permanente que hay en el mundo entre la luz de Dios y las tinieblas del diablo:
«El primer preámbulo es la historia: cómo Cristo llama y quiere a todos bajo su bandera, y Lucifer, al contrario, bajo la suya»: los dos campos que se enfrentan son Jerusalén y Babilonia.
El tercer preámbulo es «pedir conocimiento de los engaños del mal caudillo y ayuda para guardarme de ellos, y conocimiento de la vida verdadera que muestra el sumo y verdadero capitán, y gracia para imitarle».
El jefe de los enemigos «hace llamamiento de innumerables demonios y los esparce a los unos en tal ciudad y a los otros en otra, y así por todo el mundo, no dejando provincias, lugares, estados ni personas algunas en particular». Contra él y contra ellos, «el Señor de todo el mundo escoge tantas personas, apóstoles, discípulos, etc., y los envía por todo el mundo, esparciendo su sagrada doctrina por todo los estados y condiciones de personas».
Elije dónde te sitúas, con quién combates y contra quién luchas. No demores tu elección, sabe que es necesaria y urgente. Y no te dejes engañar ni por el diablo, ni por la flojera de la carne, ni por las solicitudes del mundo, porque si no entras de lleno a combatir bajo la bandera de Cristo, lo quieras o no, rechazas al Salvador del mundo y se mantienen cautivos del Príncipe de este mundo.
José María Iraburu
Aquí un anuncio -publicidad- pero con muy buena onda
Estamos dentro de una batalla espiritual enorme. Lo primero que ha de hacer el cristiano es enterarse de ello. Y obrar en consecuencia: «vigilad, pues, en todo tiempo y orad, para que podáis evitar todo esto que ha de venir, y comparecer ante el Hijo del hombre» (Lc 21,36).
No puede el hombre mantenerse ajeno a esa batalla, en una neutralidad distante y pacifista: «el que no está conmigo está contra mí» (Lc 11,23).
Hay dos bloques mundiales enfrentados. De un lado, guiados y dominados por el diablo, están los que afirman: «no queremos que Él reine sobre nosotros» (Lc 19,14).
Y del otro, guiados y animados por el mismo Cristo, los que quieren y procuran: «venga a nosotros tu Reino».
Unos quieren «ser como dioses, conocedores del bien y del mal» (Gén 3,5) y creen, como dice el Beato Pío IX, que «la razón humana, sin tener para nada en cuenta a Dios, es el único árbitro de lo verdadero y de lo falso, del bien y del mal; es ley de sí misma; y bastan sus fuerzas naturales para procurar el bien de los hombres y de los pueblos» (Syllabus 1864,3).
Los otros quieren regirse por la ley de Dios, expresada en la ley natural y revelada plenamente en Cristo: «hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo».
Y el hombre, la familia, los pueblos, en medio de estos dos bloques irreconciliables, han de elegir de qué parte van a combatir. No es posible mantener una neutralidad ajena a esa guerra inmensa. Muchos cristianos moderados lo intentan, pero solo consiguen hacerse cómplices del mundo, reforzando en él así las fuerzas del diablo. Todos los discípulos de Cristo hemos de saber que la Iglesia peregrina es necesariamente una Iglesia militante.
La meditación de las dos banderas, en los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, expone muy claramente la batalla permanente que hay en el mundo entre la luz de Dios y las tinieblas del diablo:
«El primer preámbulo es la historia: cómo Cristo llama y quiere a todos bajo su bandera, y Lucifer, al contrario, bajo la suya»: los dos campos que se enfrentan son Jerusalén y Babilonia.
El tercer preámbulo es «pedir conocimiento de los engaños del mal caudillo y ayuda para guardarme de ellos, y conocimiento de la vida verdadera que muestra el sumo y verdadero capitán, y gracia para imitarle».
El jefe de los enemigos «hace llamamiento de innumerables demonios y los esparce a los unos en tal ciudad y a los otros en otra, y así por todo el mundo, no dejando provincias, lugares, estados ni personas algunas en particular». Contra él y contra ellos, «el Señor de todo el mundo escoge tantas personas, apóstoles, discípulos, etc., y los envía por todo el mundo, esparciendo su sagrada doctrina por todo los estados y condiciones de personas».
Elije dónde te sitúas, con quién combates y contra quién luchas. No demores tu elección, sabe que es necesaria y urgente. Y no te dejes engañar ni por el diablo, ni por la flojera de la carne, ni por las solicitudes del mundo, porque si no entras de lleno a combatir bajo la bandera de Cristo, lo quieras o no, rechazas al Salvador del mundo y se mantienen cautivos del Príncipe de este mundo.
José María Iraburu
martes, 11 de enero de 2011
si yo tuviera una escoba...
enero, mes de la paz... pero
¿luchamos por la dignidad de las personas y por la justicia?
El verdadero amor al pobre: Eclesiástico 4, 1- 11
Hijo, no defraudes al pobre su limosna; ni apartes tus ojos del necesitado.
No desprecies al que padece hambre, ni exasperes al pobre en su necesidad.
No aflijas el corazón del desvalido, ni dilates el socorro al que se halla angustiado.
No deseches el ruego del atribulado, ni tuerzas tu rostro al menesteroso.
No apartes tus ojos del mendigo, irritándole, ni des ocasión a los que te piden, de que te maldigan por detrás.
Porque escuchada será la imprecación del que te maldijere en la amargura de su alma; y oírle ha su Creador.
Muéstrate afable a la turba de los pobre; humilla tu corazón ante el anciano, y baja tu cabeza delante de los grandes.
Inclina sin desdén tu oído al pobre; paga tu deuda, y respóndele con benignidad y mansedumbre.
Libra de la mano del soberbio al que sufre injuria, y no se te haga esto gravoso.
En el juzgar sé misericordioso con los huérfanos, como padre, y cual esposo de su madre.
Y serás como un hijo obediente al Altísimo, y Éste será para contigo más compasivo que una madre.
¿luchamos por la dignidad de las personas y por la justicia?
El verdadero amor al pobre: Eclesiástico 4, 1- 11
Hijo, no defraudes al pobre su limosna; ni apartes tus ojos del necesitado.
No desprecies al que padece hambre, ni exasperes al pobre en su necesidad.
No aflijas el corazón del desvalido, ni dilates el socorro al que se halla angustiado.
No deseches el ruego del atribulado, ni tuerzas tu rostro al menesteroso.
No apartes tus ojos del mendigo, irritándole, ni des ocasión a los que te piden, de que te maldigan por detrás.
Porque escuchada será la imprecación del que te maldijere en la amargura de su alma; y oírle ha su Creador.
Muéstrate afable a la turba de los pobre; humilla tu corazón ante el anciano, y baja tu cabeza delante de los grandes.
Inclina sin desdén tu oído al pobre; paga tu deuda, y respóndele con benignidad y mansedumbre.
Libra de la mano del soberbio al que sufre injuria, y no se te haga esto gravoso.
En el juzgar sé misericordioso con los huérfanos, como padre, y cual esposo de su madre.
Y serás como un hijo obediente al Altísimo, y Éste será para contigo más compasivo que una madre.
Vaaaale, sin acritú...
Nos relajamos. Que no se diga.
Es el mes de enero: tengamos la fiesta en paz...
Camarada Don Camilo
Don Camilo y el honorable Pepone
El retorno de don Camilo
El pequeño mundo de Don Camilo
Don Camilo Monseñor
Es el mes de enero: tengamos la fiesta en paz...
Camarada Don Camilo
Don Camilo y el honorable Pepone
El retorno de don Camilo
El pequeño mundo de Don Camilo
Don Camilo Monseñor
un poquito más de por favor
Cuando el Gobierno quiere aprobar una Ley de Igualdad de Trato, continúa con su ataque frontal a la Iglesía y a los católicos españoles al subvencionar esta blasfemia obra de teatro. Contradictorio el caso con el art. 14 de la Constitución...
Y para que la memoria NO olvide...
y ahi estamos... como siempre... en los dos Reinos (y que el santo nos ampare)
Y para que la memoria NO olvide...
y ahi estamos... como siempre... en los dos Reinos (y que el santo nos ampare)
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